¿Sabes esa sensación de que el universo ha decidido que tu fecha de entrega es el momento perfecto para una invasión alienígena? Mi semana ha sido un festival de infortunios: bebida energética asaltando el teclado como si del abismo de Helm se tratara, plazos que se encogen como una camiseta de algodón a 90 grados y, sobre todo, falta de sueño… tanta que te hace ver píxeles donde debería haber realidad y sentirte como Pac-Man huyendo de esos fantasmas…
He estado a un paso de colgar un cartel de «CERRADO POR VIVIR EN UN MUNDO» y desaparecer hasta marzo.
Y justo cuando iba a escribir esa nota dramática de «por causas ajenas a mi voluntad, esta semana no habrá entrada», me ha venido a la cabeza él. El Avatar de la procrastinación forzosa: Usuto Yoshii.
Para los que no estéis al tanto del lore más meta de Crayon Shin-chan, Usuto es el mangaka de la ficticia “La Joven Ninja Fubukimaru”. Un pobre hombre que vive en un estado de microinfarto constante, perseguido por editores con cara de yakuzas y, lo que es peor, por la familia Nohara, que tiene el superpoder de aparecer en su estudio justo cuando le quedan dos horas para entregar las láminas.
Lo maravilloso de Usuto (que no es otro que el propio Yoshito Usui parodiándose a sí mismo) es que sus desventuras son el espejo de cualquier creador. ¿Tienes un bloqueo? Shin-chan irrumpirá en tu casa y te distraerá hasta que termines en un sanatorio mental sin entregar tu cómic. ¿Logras concentrarte? La familia Nohara aparecerá para interrumpirte, dejando tu manuscrito inconcluso y tu semana arruinada.
Incluso tuvimos el placer de verlo pasear por Barcelona en el anime, intentando buscar inspiración en la Sagrada Familia y terminando, como siempre, arrastrado por el caos de los Nohara. Porque Usuto no es solo un personaje; es el reflejo de que, a veces, el caos no es el enemigo de la creatividad, sino su combustible.
Así que, sinceramente, si, iba a fallar a mi cita de hoy, pero me he sentido tan identificado con sus sudores fríos que, sin comerlo ni beberlo… ¡Pam! Aquí tienes la reseña. Porque aunque Usuto no siempre fuera capaz de entregar a tiempo después de que Shin-Chan alterase su vida como una mariposa a un sistema complejo, yo no tengo excusa porque ha sido la inspiración para estos párrafos.
Al final: «ABRIMOS POR VIVIR EN ESE MISMO MUNDO»
