Si tuviéramos que describir la Japan Weekend Barcelona 2025 en una frase, diríamos que fue como un capítulo de One Piece: hubo emociones, buenos aliados, un gran tesoro (ventas, en este caso) y, por supuesto, ¡mucha épica! Ahora, pasemos al flashback narrativo digno de un opening de anime.
Antes del evento: El entrenamiento en la Sala del Tiempo
Como buenos protagonistas, la preparación fue clave. Repusimos todo el stock de camisetas, porque si algo aprendimos desde la Starraco Unlimited es que quedarse sin tallas es como un cliffhanger sin continuación. Además, como ya anunciamos en Instagram (sí, hicimos foreshadowing), preparamos dos nuevos modelos: la camiseta de P-Chan ilustrada por Chibi y la mítica camiseta que llevan Michi y Yoshirin en Shin-Chan. Nuestro plan maestro es ir sacando nuevos modelos en cada uno o dos eventos, como si fueran evoluciones de Pokémon.
Sabíamos que la Japan Weekend es un evento de alto nivel, así que nos lanzamos a la zona comercial (con el clásico team-up de cuatro artistas para no hipotecarnos). Aun así, la expectativa era moderada: mejor ir con mentalidad de ninja sigiloso que de villano confiado que acaba perdiendo en el último minuto.
Ir con Salvador Navarro, Kirigami y Cayn Art fue como formar nuestra propia party de aventureros. Nos conocemos desde hace relativamente poco tiempo pero compartimos objetivos, así que la sinergia era ideal. De hecho, todo empezó cuando Salva propuso compartir stand en Madrid o Bilbao, pero el plot twist llegó cuando Kirigami ya tenía su espacio comercial para Barcelona. ¿Solución? Nos sumamos y convencimos a Cayn Art, que al principio dudaba, pero finalmente aceptó. Y menos mal, porque la experiencia fue nivel S-Rank.
Día previo: Incursión al Castillo
Hora de aparición: viernes 14, 11:00 AM.
Llegamos al recinto con el coche más cargado que el inventario de Link. Chibi fue a recoger las acreditaciones y Expediente-D metió el coche en el recinto, con un margen de 15 minutos para descargar o pagar una tarifa de respawn. Por dicatámenes externos y de fuerza mayor, Expediente-D tuvo que irse con la bebé Sora porque los menores no podían entrar (¡normas de seguridad, amigos!).

Además de nuestras camisetas (las 100% originales, las de fan art y esas que parecen sacadas de un mercha oficial), también llevamos las gorras con logos de series como la de Benji Price de Campeones o el logo de Scoops Ahoy. Y, por si fuera poco, incluimos más Funkos que un otaku con problemas de espacio en casa (con 10 nuevos modelos de My Hero Academy y Kimetsu no Yaiba) y los peluches de sushi más kawaii de la historia. Si esto fuera un RPG, nuestro stand sería la tienda secreta con los mejores ítems.
El montaje fue una side quest en sí misma. Chibi, cual arquitecto de Minecraft, levantó el stand pieza por pieza: mesas, estructuras para colgar camisetas, estanterías para Funkos y maniquís para exponer más camisetas. Luego, distribuyó las gorras, peluches e ilustraciones y colocó nuestra pancarta con el logo de Familia en su Tinta, dejando todo listo para la acción. Entre montaje y montaje, hizo pausas estratégicas para cigarrillos, porque todo héroe necesita su momento de reflexión.
La ubicación era más estratégica que la formación de los Vengadores. Nada más entrar en el recinto, te encontrabas con la zona comercial, con nuestra isla en pleno pasillo central y nuestra esquina mirando a la entrada. Básicamente, si esto fuera un videojuego, tendríamos la ventaja de spawn cerca de los cofres del tesoro.
Dato curioso: sorteamos las esquinas de la isla comercial con la ayuda de nuestros mellizos, que hicieron de manos inocentes. ¡Randomización nivel gacha!
Dia del evento: ¡Que empiecen los juegos del hambre!
Hora de aparición: sábado 15, 9:30 AM.
Era la hora que daba acceso de todos los acreditados, que entramos cual gladiador entra a la arena, con el tiempo justo para retocar las cuatro cosas necesarias del stand y prepararnos para empezar a recibir a los visitantes del evento, que a las 10 en punto empezaron a desfilar por los pasillos conquistando poco a poco el recinto ferial.
Nos esperábamos hordas de gente desde primera hora, pero el flujo de visitantes fue más progresivo. Eso sí, el ambiente era lo que esperas de un gran evento: cosplay everywhere, concursos, talleres y exhibiciones a lo Shonen Jump.
El público fue increíble. Ver a familias enteras comprando nuestras camisetas y disfrutando juntos del evento nos llenó de energía. Especial mención a la familia de @dbzcollectors29, que se llevó la camiseta de Arale y nos recordó lo bonito que es compartir el frikismo en familia. También hubo quien aprovechó nuestras ofertas de camisetas para llevarse varias y eso siempre nos hace sentir como vendedores de excaliburs en un mercado medieval.

El MVP de ventas
El gran winner del evento fue la camiseta de P-Chan de Chibi. Voló de nuestras manos como si alguien hubiera gritado “¡Kaioken x10!”. También destacaron las de Arale y las hadas de DoReMi de Expediente-D. Nos encanta saber que nuestras creaciones encuentran un hogar.
Conclusión: ¿Volveremos? OBVIAMENTE.
Como bien dijo Chibi al terminar: «Hemos estado más juntos que nunca, pero hemos hablado menos que nunca». Con tanto trabajo, apenas tuvimos tiempo para charlas profundas, pero sí hubo momentos gloriosos, como cuando compartimos fuet en plan festín viking… digo, catalán. Al final del evento, todos coincidimos en lo mismo: ¡hay que repetir!
Salimos de la Japan Weekend Barcelona con más ilusión que un prota de isekai en su primer día de aventura. Gracias a todos los que pasasteis por el stand, a nuestros compañeros de isla y a la organización del evento. Ya estamos maquinando nuevas camisetas y sorpresas para los próximos eventos, porque esto no ha hecho más que empezar. To be continued…

[…] tuvimos el placer de verlo pasear por Barcelona en el anime, intentando buscar inspiración en la Sagrada Familia y terminando, como siempre, […]