Esta semana voy con algo distinto a lo habitual. Así que preparad los auriculares (o subid el volumen de los altavoces), porque hoy nos pegamos un viaje al pasado.
Sin entrar en rankings imposibles ni más preámbulos, repasemos algunos de los momentos musicales que definieron la cultura pop.
Marty McFly inventa el rock (otra vez)
En Back to the Future, Marty McFly interpreta Johnny B. Goode en el baile del instituto. Una escena brillante porque juega con una paradoja temporal: Marty toca la canción… y un músico llama por teléfono a su primo Chuck Berry para que la escuche.
Uno de los momentos más icónicos del cine ochentero, uno de esos en los que cine, música y humor se mezclan para crear pura mitología pop.
«Supongo que no estáis preparados para esto. Pero les encantará a vuestros hijos .» — Marty McFly
El paso del tiempo del Inmortal
Si el inicio de Highlander es pura energía con Princes of the Universe, su momento más emotivo llega cuando la vida de Connor se mide frente al paso de los años y la mortalidad de Heather.
Queen nos emociona de nuevo, esta vez, con Who Wants to Live Forever, creando uno de los montajes más emotivos del cine fantástico de los 80.
«En los años venideros encenderás una vela en el día de mi cumpleaños.» -Heather
*No estoy llorando, no estoy llorando… es algo en el ojo*
Max escapa de Vecna
Si de momentos cinematográficos y televisivos hablamos, el más reciente, pero con el sabor ochentero que queremos resaltar es cuando Max Mayfield intenta escapar del control de Vecna mientras suena Running Up That Hill de Kate Bush, convirtiéndose en uno de los momentos más memorables que la pantalla nos ha dado en pleno siglo XXI.
Max convirtiéndose en referente instantáneo para la generación actual.
Dirty Dancing y el salto más famoso del cine
El final de Dirty Dancing con (I’ve Had) The Time of My Life es uno de esos momentos que el cine no ha dejado de imitar desde entonces. El salto final de Baby y Johnny es un salto a la memoria colectiva de los que crecieron y vivieron una década prodigiosa.
Desde aqui recomendamos no imitar a los expertos bailarines en el salón de casa.
Un nuevo héroe en el escenario
Algunos dirán que no y otros se resignaran a no admitir la genialidad que esconde una película como Howard, un Nuevo Héroe. Vale, me habéis pillado es una elección personal, pero…
¡Mirad esto! ¡Un pato! ¡Un pato pato dándolo todo en la guitarra y compartiendo escenario con la versión punk-rocker de la madre de Marty McFly! ¿¡Cómo no va a ser esta escena el icono definitivo de los ochenta!?
Bonus: Stifler en la discoteca
Y sin relación alguna con la anterior… ejem… cerramos este repertorio nostálgico saltando unas décadas, pero manteniendo el desmadre ochentero: En American Wedding, Steve Stifler nos demuestra que un duelo de baile exagerado al ritmo de clásicos como Maniac o Venus es la mejor forma de adueñarse de la pista y demostrar que los 80 nunca mueren, aunque cambien de siglo.
Confieso haberlo intentado alguna vez en la disco.
¿Y tu? Puedes contárnoslo sin avergonzarte en los comentarios.

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